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EL ORIGEN DEL SOEAR Y LOS PRIMEROS TIEMPOS

Desde su origen el gremio de los aceiteros de Rosario está íntimamente ligado al barrio Arroyito. Ya sea desde la originaria Asociación de Obreros Santa Clara SR. como de la primigenia ubicación de la planta aceitera o de las viviendas de los trabajadores. En la antesala de un nuevo aniversario del SOEAR, cuyo origen se remonta al 9 de septiembre de 1951, compartimos este texto que forma parte del libro “MEMORIAS DEL MAÑANA. LAS LUCHAS POR EL SMVYM”.

                                               Leonidas Noni Ceruti

EL BARRIO ARROYITO Y LOS ACEITEROS*

Tanto Arroyito, como Refinería, se conformaron como las principales barriadas obrera de Rosario, entre 1890 y 1940.

Y fue ese el marco geográfico en que los trabajadores aceiteros de la planta Santa Clara, se agruparon en un sindicato al que denominaron Asociación de Obreros Santa Clara SR.

Desde su origen, el gremio alquilo para funcionar casas del barrio de Arroyito, como también las instalaciones de clubes para  realizar las asambleas extraordinarias. Así algunas de las direcciones que figuran en los libros de actas fueron Reconquista 1794 (esta dirección figura en el primer libro de actas, y en el acta del 28 de febrero de 1948); French 1782 (acta 30 de abril de 1949); Club Social Ciclón (19 de junio 1949), Maquinista Gallini 1041 (acta 10 de febrero de 1952), French esquina Florida. O se reunían en los bares del barrio, como durante la huelga de 1952.

Hasta que según el acta del 25 de octubre de 1975, se decide la compra del actual local en García Belloso 795.

Arroyito, barrio de trabajadores para el gremio de los aceiteros de Rosario.

DESDE LA ASOCIACIÓN DE OBREROS SANTA CLARA

HACIENDO HISTORIA

            En la lectura y análisis de las actas, los temas que fueron apareciendo fueron desde los pedidos de aumentos de salarios, categorización, ingreso a la Federación Aceitera, a la CGT, los nombres del gremio, sus cambios, la asistencia a los Congresos, huelgas, la cuota sindical y sus actualizaciones, pasando por los planes de ayuda social, el proyecto de formación de una biblioteca, de una cooperativa, campo de deportes, fiestas de camaradería semestrales y anuales, descuentos para los aportes jubilatorios, hasta los balances anuales de tesorería, repaso de lo sucedido durante el año, comisiones paritarias, elaboración de los estatutos y escalafón, comisión de reclamo, elección de delegados, etc.

Con respecto a la creación del gremio y su nombre, lo que nos destacan las actas es lo siguiente:

A.- En el Libro de Actas N° 1, que abarca desde el 4 de enero 1947 hasta el 20 de junio 1951, en la primera acta podemos leer:

“En Rosario a 4 de enero de 1947, se reúne la Comisión Directiva de la Asociación de Obreros “Santa Clara” SR con la asistencia de los miembros que firman al final. Resolviendo apersonarse a la parte patronal con el objeto de solicitarle el aceite para todo el personal del establecimiento; encarándose estos trámites.  Los señores Boglione, accedieron a nuestro pedido, dando cinco litros de aceite por operario, con la condición de que se tienen que retirar esta de dos almacenes cuyos nombres son Los Tres Hermanos y Domingo Nieto. No habiendo más asuntos que tratar se levanta la sesión”. Firman: Andrés Munanis (Presidente), José Pérez (secretario), Domingo Demergasso, Pedro Marmirol, Alfredo Yohesian, Mauricio Gabriele .

O sea, que los trabajadores de esa empresa aceitera, para esa fecha, se habían agrupado en la Asociación Santa Clara SR, con su correspondiente Comisión Directiva.

Ese es el antecedente más antiguo del actual Soear.

Federico Boglione, había creado en 1939, la Fábrica de Aceite Santa Clara. Con los años, a fines de los años 80 fue vendida a Molinos Río de la Plata, entonces en manos de Bunge & Born.

B.- En el acta del 19 de diciembre de 1947, consta el primer cambio de nombre del gremio. En la misma se dice que “Para continuar, luego de tratar si nos uníamos a la CGT y habiendo mociones de distintos compañeros de si era o no conveniente adherirnos, se procede a una votación secreta, la cual dio como resultado favoreciendo con 45 votos a la CGT y 6 votos en contra”.

“Sabiendo que al unirse, a la CGT corresponde por disposición de la misma cambiar el nombre de nuestro sindicato, poniéndole por nombre Sindicato Industria del Aceite de Rosario.

“Para tramitar lo correspondiente al acta se nombro a dos miembros de la Comisión Directiva, siendo nombrados por los Asambleístas a los compañeros Andrés Munasis y Mauricio Gabriele, quienes se apersonaran a la CGT con todos los documentos necesarios para ya poder formar parte y gozar de los beneficios que nos pertenezcan”

De esa manera se dio el cambio del nombre de “Asociación Santa Clara SR”, por el de “Sindicato Industria del Aceite de Rosario”.

C.- Y en el Libro de Actas N° 2, que se extiende desde el 9 de septiembre 1951 hasta el 26 de enero 1962, aparece en el Acta N° 1, “Acta de Fundación”, se plantea que:

“En la ciudad de Rosario a los 9 días del mes de septiembre de 1951 se reúnen en Asamblea General Extraordinaria, 102 afiliados, (…) a tratar el siguiente orden del día: 1) Designación del presidente de la asamblea, 2) Informe del Secretario General de la Federación, 3) Dar a conocer la distribución de cargos la nueva CD surgida de las elecciones del 26 de agosto de 1951, 4) Designación de delegados al 5° Congreso Nacional Aceitero”.

En el desarrollo de la asamblea, el primero en dirigirse a los asistentes fue Estanislao Rosales, Secretario General de la Federación Aceitera, quien en su discurso hizo mención a la unificación de los aceiteros de Rosario, a la organización del gremio, que el gobierno de la Nación respaldaba toda acción sindical de la clase trabajadora y que se debía luchar con firmeza alejándose de toda acción política que no sea “la de pedir la reelección del Gral. Perón”, y estar completamente identificados con la CGT. Otro compañero de la CD de la Federación, informo que a los pocos días se firmaría el Convenio de los empleados y obreros aceiteros, que reunía “las mayores aspiraciones de los beneficiados”.

Luego se dio a conocer la nueva CD del Soear: Sec. General Ricardo Domingo González, Pro Secretario General Vicente Reynoso, Tesorero Héctor González, Protesorero Rafael Manzo, Secretario de Actas Juan Rafael Gatti, Vocales Francisco Tiberi, Emilio Moste, Jorge Dalmesaro, Modesto Rodríguez, Vocales Suplentes: Gabriel Lozano, Jorge Estali, Juan Mansilla, Revisor de Cuentas: Nicolás Cicalli, Suplente, Juan Rosales.

Acto seguido, el Secretario General Ricardo Gonzales, puso a consideración de la asamblea el nuevo nombre del gremio “Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros y Afines”, aprobándose por unanimidad. A ese proceso lo llamaron en las actas “unificación del gremio aceitero”.

El sindicato nace como sindicato de empresa, la Asociación de Obreros “Santa Clara” SR y luego fue extendiendo su radio de acción a otras fábricas.

Eso quedo reflejado en dos momentos. En 1948, como sindicato de empresa, entre los cargos para la Comisión Paritaria se eligió a un delegado por sección de la empresa Santa Clara: Enrique Sbarbati, Galpón; Domingo Demergazo, Limpieza; Mauricio Gabriele, Prensa; Nicolás Chinales, Calderas; Aurelio Marchesi, Taller; Juan Bego, Patio; Héctor Buttario, Frigorífico; Andrés Mumamis                                 Refinaría; Donato Pipesi, Sereno; Evaristo Villarreal                                Embasamiento.

Pero ya en 1952, se recordó en una reunión de la CD, que para la conformación de las listas a presentar para las elecciones, las mismas debían guardar esta proporción por cada fábrica: Santa Clara 7, Fabrilu 4, Ipora 4 y Empleados 3. La medida se ajustaba a la cantidad de trabajadores en cada establecimiento.

LA VIDA INTERNA DEL GREMIO

Llama la atención en las actas de las décadas del 40 y 50, las solicitudes de permisos que había que realizar para las reuniones de la CD y las Asambleas Extraordinarias, tanto a la Jefatura de Policía, como a la Secretaria de Trabajo y Previsión Social.

Por otra parte, en febrero de 1948, se recibieron dos invitaciones claves para la vida del gremio. Una de la CGT, para incorporarse a la organización y otra de la Federación Obrera de la Industria Aceitera y Afines, para adherirse a la misma.

Durante esa reunión, luego de un breve debate, se aprobó que viajaran a Buenos Aires, dos representantes para entrevistarse con el presidente de la Federación Aceitera, Sr. Rosales, para notificarlo de la decisión de aceptar la invitación, e interiorizarse de distintos aspectos de la vida de la misma.

A los días, el Sr. Rosales, informo a través de una nota sobre los aportes a realizar a la Federación, los beneficios de la adhesión, como ser la retroactividad que regiría desde el 1 de noviembre de 1947, la ropa a recibir por año, salario familiar y otras ventajas que se darían a conocer, cuando desde Buenos Aires se mandaran los estatutos que se estaban confeccionando.

Como un verdadero documento histórico debe verse el telegrama enviado al presidente Perón y su contestación, reflejada en el acta de la reunión del  24 de mayo de 1948.

Lamentablemente, el secretario de actas del gremio en esos días, no transcribió el contenido de ambas misivas. En ese caso, esta ejemplificada la importancia de la preservación de ese tipo de documentos.

Por la fecha de dicha acta, y de aquellas en que se dejo constancia de la invitación de la CGT y la aceptación de la propuesta, es que podemos inferir que la carta del Gral. Perón, fue una felicitación por la decisión adoptada por los aceiteros rosarinos, por incorporarse a la organización de los trabajadores.

Los descuentos de jornales se dieron en diferentes momentos y por distintos motivos. Como aportes para el sostenimiento de la Federación Obrera de la Industria del Aceite, del Soear y de la Fundación María Eva Duarte de Perón.

Los temas políticos, fueron abordados por la CD al decidir la solidaridad con los postulados del Partido Justicialista, con la “obra revolucionaria que cumplía el presidente Perón y la compañera Eva”, o bien cuando en una Asamblea Extraordinaria, se pidiera por la reelección del presidente de la Nación y se brindo un aplauso para rubricar el apoyo, o al realizarse un minuto de silencio “por el fallecimiento de la Ilustre Dama y Jefa espiritual de la Nación, Eva Duarte”. Además, en una nota publicada en el diario La Capital, donde se informó que el Soear no se adhería a ningún conflicto obrero, ni político, sin la autorización de la Federación.

La elección de delegados, fue un tema recurrente en distintos años. Así, aparece claramente en la reunión del 30 de agosto de 1952, notificando que se designaron delegados en los establecimientos Santa Clara, Ypora, Fabriliu, Molinos R. de la Plata, Ramón López y Cía., y Levame.

Un periodo a resaltar es el de 1951-52, por la intensa actividad gremial desplegada. Lo podemos ver en el acta del 30 de agosto de 1952, donde se reseño lo acontecido durante esos meses. De la misma rescatamos:

*.-Que se había tenido que luchar para lograr el acercamiento de los aceiteros y lograr “la unidad de los obreros y empleados de la rama,  habiéndose cristalizado estas aspiraciones el 26 de agosto de 1951”.

*.-Se intervino en el caso de los compañeros de Santa Clara ante el retiro de los desvíos del FCGB, el problema fue solucionado con la colaboración de la Federación.

*.-El 30 de noviembre de 1951, por resolución de la Federación, se llevo a cabo un paro general, con trabajo a desgano. El motivo fue la negativa de las patronales de dar cumplimiento al convenio en la rama empleados. Posteriormente, a mediados de diciembre, se llevo a cabo otra huelga general que duro varios días. Luego de esas medidas de protesta, los empresarios cumplieron con el convenio.

*.-Por ese motivo, se presentó un problema con la firma Fabriliu, que se negaba a pagar los días de huelga. Notificado el Ministerio  de Trabajo, este obligo a pagarlos y cumplir la resolución del Ministro Freyra, que había declarado legal la huelga.

*.-Además, se inicio un expediente sobre los problemas de los changarines de la firma Fabriliu, firmándose un convenio por lo cual pasaban a ocupar cargos que eran ocupados por personal nuevo.

*.-Se designaron delegados en los establecimientos: Santa Clara, Ypora, Fabriliu, Molinos R. de la Plata, Ramón López y Cía., y Levame.

*.-Se consiguió un local para el gremio, ya que “era imperioso contar con él, porque no se podían seguir reuniendo en los bares, como durante la huelga nacional”.

*.-Conflicto en la empresa Ipora. Todo se inició en enero al volver de la licencia anual, y los trabajadores se encontraron con la fábrica cerrada. Miembros de la CD viajaron a Buenos Aires, para entrevistarse con el dueño, que explico “que no abría la fabrica porque no conseguía semilla para continuar con la elaboración de aceite”. Inmediatamente, se dio intervención al Ministerio de Trabajo, a la Federación Aceitera, CGT, y la Delegación del Partido Justicialista de Rosario. Además, los trabajadores habían recibido telegramas de suspensión por 90 días. Luego de varias reuniones, se llego a un arreglo, por el cual los operarios cobraron los jornales normales durante todo 1952.

*.- El 10 de febrero de 1952, se realizó una asamblea donde se aprobaron los estatutos del sindicato, ya que se carecía de ellos y se designaron los paritarios para la Comisión de Interpretación.

*.-Se realizaron gestiones por un aumento del 80%. Por ese motivo se realizo una visita al Ministerio de Trabajo y a la CGT, donde se reunieron con los dirigentes nacionales Espejo, Cabo y Soto. El secretario general, explico que la compañera Evita había tomado intervención en el problema de las paralizaciones de varias fábricas de Aceite Vegetales.

*.-Otros de los conflictos, se dio nuevamente en  la firma Fabriliu, que se negó a pagar a un operario por un accidente que sufriera en su domicilio. La movilización del gremio hizo que la firma abonara los días no trabajados, de acuerdo a la Ley 11.729.

*.-También las compañeras de la sección de hojalatería de Santa Clara, tuvieron inconvenientes por ajuste en los jornales, que paso a la comisión de paritarias de interpretación del Ministerio de Trabajo. Otros problemas tuvieron varias compañeras de la sección lavadero de botella de Santa Clara. Luego de varias reuniones, tuvo que intervenir la Federación, y ante la inminencia de una huelga nacional, la patronal cedió en su postura.

*.-Se informo a los trabajadores de Ipora, que se realizaban gestiones ante el Ing. A. Montes, Secretario de la Comisión Nacional de Expropiaciones, por los crisis de la empresa.

*.-Hubo complicaciones en la producción, dada la crisis económica del país en 1952. En el acta del 10 de febrero, se comunico de las notas enviadas al Ministerio de Industria y Comercio de la Nación, CGT y Ministerio de Trabajo y Previsión de la posibilidad de que los aceiteros de la fábrica Ypora, fueran suspendidos por paralizarse la fábrica, por la falta de materia prima, y de una reunión con los representantes patronales. La patronal, ofrecía garantía de 15 días pagos de trabajo al mes, trabajando únicamente 5 días. El gremio solicito 18 días pagos, trabajando 5.

*.-Otros obstáculos surgieron con varias compañeras de la Secciones de Hojalatas, Lavadero y Embasamiento de Santa Clara. La intervención del gremio, anunciando la paralización de la fábrica, hizo que la patronal negociara llegándose a un acuerdo.

*.-En ocasión del fallecimiento de Eva Duarte de Perón, el gremio realizo distintas actividades, que quedaron asentadas en estos términos: “Reunidos en pleno los miembros de la CD y ante la desgracia tenida por todo el pueblo argentino y más la masa trabajadora ante la pérdida irreparable de la Compañera Evita, tras guardar un minuto de silencio se resolvió que todos los miembros de la nueva mesa directiva viajaran a la Capital a rendir homenaje a la jefa espiritual de la Nación. No obstante se envió palma de flores a la capilla ardiente instalada en la Delegación regional de la CGT, así mismo estuvimos presentes en el funeral organizado por el Comando Militar de la 3era Región y  marchas de silencio realizadas por otras entidades. Ahora resta agradecer a todos los compañeros que en una u otra forma han colaborado con esta CD”.

Lo que se dice meses intensos y plagado de actividades, los que fueron entre mediados de 1951 y 1952.

En estas épocas de feroz ofensiva patronal, y desde el gobierno nacional, el SOEAR, continua avanzando en el camino en defensa del salario y todos los derechos de la clase trabajadora

(*) Estas líneas son parte del libro “MEMORIAS DEL MAÑANA. LAS LUCHAS POR EL SMVYM”, publicado por el SOEAR